Cómo saber si un perro tiene fiebre: temperatura normal, cómo medirla y cuándo ir al veterinario
La nariz caliente no sirve: cuál es la temperatura normal de un perro, cómo medirla bien y qué señales indican que hay que ir al veterinario ya.

En resumen
- La temperatura rectal normal de un perro adulto está entre unos 37,5 y 39,2 °C; es más alta que la de las personas.
- La única forma fiable de saber si tiene fiebre en casa es un termómetro digital rectal; la nariz seca no sirve.
- Por encima de 40 °C, llama al veterinario el mismo día; por encima de 41 °C, o si hay golpe de calor, es una urgencia.
- Nunca le des paracetamol, ibuprofeno ni otros medicamentos humanos.
Un perro decaído, que no quiere comer y busca rincones frescos o, al contrario, tiembla de frío, puede tener fiebre. Pero en los perros la temperatura normal es más alta que en las personas, y las pistas que usamos a menudo, como la nariz caliente, no son fiables. Esta guía explica cuál es la temperatura normal de un perro, cómo medirla correctamente, qué puede causar la fiebre, cómo distinguirla de un golpe de calor y cuándo hay que ir al veterinario sin esperar.
Cuál es la temperatura normal de un perro
La temperatura corporal normal de un perro adulto, medida en el recto, suele estar entre unos 37,5 y 39,2 °C. Es más alta que la nuestra, por eso un perro sano nos parece «calentito» al tacto. Algunos factores la hacen variar ligeramente:
- Edad: los cachorros suelen tener valores algo más altos.
- Actividad: tras el ejercicio o el juego, la temperatura sube de forma temporal.
- Estrés o nervios: en la consulta veterinaria es habitual que suba unas décimas.
- Ambiente: el calor del verano o una calefacción fuerte pueden elevarla un poco.
Por eso, para interpretar una medición, conviene que el perro haya estado en reposo y en un lugar fresco al menos 15 o 20 minutos antes. Conocer la temperatura habitual de tu perro sano, medida un día cualquiera, te ayudará a valorar mejor los cambios.
El mito de la nariz caliente y seca
La creencia de que un perro con la nariz caliente y seca tiene fiebre está muy extendida, pero no es cierta. La temperatura y la humedad de la nariz dependen de muchas cosas: si acaba de despertarse, si ha estado al sol o junto a la calefacción, si ha bebido o si se ha lamido. Un perro con fiebre puede tener la nariz húmeda y fría, y uno sano, caliente y seca.
Lo mismo ocurre con las orejas, la tripa o las almohadillas. Pueden dar una pista, pero no permiten saber si hay fiebre. Si sospechas que tu perro no está bien, la única forma fiable de saberlo en casa es medir su temperatura.
Cómo tomar la temperatura a tu perro
Tomar la temperatura rectal a un perro es más sencillo de lo que parece, sobre todo si se hace con calma y, si es posible, con ayuda de otra persona.
- Prepara el termómetro: digital, limpio, encendido y con la punta untada con vaselina o un lubricante a base de agua.
- Pide ayuda: una persona sujeta al perro de pie o tumbado de lado, abrazándolo con suavidad y hablándole con calma.
- Levanta la cola con una mano.
- Introduce la punta en el recto con suavidad, con un ligero giro, unos 2 o 3 centímetros en perros medianos y grandes, y algo menos en perros pequeños. Nunca la fuerces.
- Mantén el termómetro sujeto hasta que pite, sin soltarlo.
- Retíralo, lee el resultado y apúntalo con la hora.
- Limpia y desinfecta el termómetro y guárdalo solo para tu perro. Dale un premio.
Si tu perro se resiste mucho, está muy dolorido o se vuelve agresivo, no insistas: llama al veterinario y explícale los síntomas.
Un consejo práctico: acostumbra a tu perro a la manipulación cuando está sano. Tocarle la cola, las patas y la boca de vez en cuando, con premios, hará que en un momento de enfermedad la toma de temperatura sea mucho más sencilla para los dos. Algunos veterinarios recomiendan incluso practicar la medición una vez en casa, con el perro tranquilo, para conocer su temperatura normal y perder el miedo al proceso.
Qué termómetro usar
| Tipo | Fiabilidad en perros | Comentarios |
|---|---|---|
| Digital rectal | Alta | El más recomendable para casa; rápido y barato |
| De oído para perros | Media a alta si se usa bien | Diseñado para el conducto auditivo del perro; requiere técnica |
| Infrarrojos de frente o sin contacto para personas | Baja | El pelo y la piel no reflejan la temperatura interna |
| De mercurio | No recomendable | Riesgo de rotura y de intoxicación por mercurio |
Ten un termómetro digital en el botiquín de tu perro. Es una inversión pequeña que te dará información muy valiosa cuando lo necesites.
Síntomas de fiebre en perros
Además de la temperatura, la fiebre suele acompañarse de otros signos:
- Apatía, cansancio y ganas de estar tumbado.
- Falta de apetito.
- Temblores o escalofríos.
- Respiración más rápida o jadeo sin haber hecho ejercicio.
- Ojos enrojecidos o llorosos.
- Orejas o almohadillas más calientes de lo habitual.
- Busca lugares frescos o, al contrario, se acurruca.
- Bebe más o menos agua de lo normal.
También pueden aparecer síntomas que orientan sobre la causa: tos, mocos, vómitos, diarrea, cojera, dolor al tocar una zona, orina con sangre o flujo vaginal.
Causas más frecuentes
La fiebre no es una enfermedad, sino una respuesta del organismo, normalmente para combatir una infección o una inflamación. Entre las causas más frecuentes están:
| Grupo | Ejemplos |
|---|---|
| Infecciones víricas | Tos de las perreras, parvovirus o moquillo en perros no vacunados |
| Infecciones bacterianas | Infecciones urinarias, de piel, dentales o respiratorias |
| Abscesos y heridas | Mordeduras, heridas infectadas, cuerpos extraños como espigas |
| Infección del útero | Piometra en hembras no esterilizadas |
| Enfermedades transmitidas por parásitos | Leishmaniosis, ehrlichiosis, babesiosis o anaplasmosis |
| Inflamaciones | Pancreatitis, artritis |
| Reacciones a vacunas | Febrícula leve durante uno o dos días |
| Otras | Enfermedades inmunitarias, tumores, ingestión de tóxicos |
A veces no se encuentra una causa clara a la primera. El veterinario irá descartando posibilidades según los síntomas y las pruebas.
Causas a tener en cuenta en España
Enfermedades transmitidas por garrapatas, mosquitos y flebótomos. En gran parte de España circulan enfermedades como la leishmaniosis, transmitida por flebótomos, y otras transmitidas por garrapatas, como la ehrlichiosis, la babesiosis o la anaplasmosis. Pueden causar fiebre, apatía, pérdida de peso, sangrado o anemia. Si tu perro tiene fiebre tras un paseo por el campo o ha tenido garrapatas, coméntaselo al veterinario. La prevención con antiparasitarios externos y, en el caso de la leishmaniosis, las medidas que te recomiende tu veterinario, son la mejor protección.
Espigas. De la primavera al final del verano, las espigas se clavan en patas, orejas, nariz o piel y pueden formar abscesos que provocan fiebre. Si notas un bulto doloroso, cojera o que tu perro se lame insistentemente una zona, revísala. Lo explicamos en detalle en nuestra guía del estornudo inverso.
El calor del verano. En muchas zonas de España las temperaturas de verano favorecen los golpes de calor, que se confunden fácilmente con la fiebre. Lo vemos a continuación.
Fiebre o golpe de calor: no es lo mismo
| Aspecto | Fiebre | Golpe de calor |
|---|---|---|
| Qué es | El organismo sube su temperatura para defenderse | El cuerpo se sobrecalienta por el ambiente o el esfuerzo |
| Cuándo aparece | Asociada a una infección o inflamación | Días de calor, ejercicio intenso, coche cerrado, poca sombra o agua |
| Señales típicas | Apatía, temblores, poco apetito | Jadeo intenso, babeo, encías muy rojas o moradas, vómitos, tambaleo, colapso |
| Qué hacer | Contactar con el veterinario | Enfriar con agua templada y acudir de inmediato |
Los perros braquicéfalos, de hocico chato, los perros con sobrepeso, los mayores y los de pelo denso tienen más riesgo; lo comentamos al hablar del bulldog inglés en nuestra guía de perros medianos tranquilos. Y nunca dejes a un perro en el coche, ni siquiera unos minutos: lo explicamos en la guía del perro en el coche.
Cuándo es urgente
Acude a urgencias si…
- La temperatura es de 41 °C o más.
- Sospechas un golpe de calor.
- Hay convulsiones, desmayo o desorientación.
- Las encías están pálidas, amarillentas o moradas.
- Respira con mucha dificultad.
- Vomita de forma repetida o tiene diarrea con sangre.
- Es un cachorro muy pequeño y está apático.
- Es una hembra no esterilizada con fiebre, decaimiento, sed y flujo vaginal, o con el abdomen hinchado.
Llama al veterinario el mismo día si…
- La temperatura está entre 40 y 41 °C.
- Tiene más de 39,5 °C durante más de 24 horas.
- La fiebre va acompañada de falta de apetito, tos, cojera o dolor.
- Ha tenido garrapatas recientemente.
- Es un perro mayor o con enfermedades crónicas.
Qué hacer en casa mientras contactas con el veterinario
- Deja que descanse en un lugar tranquilo, fresco y sin corrientes.
- Ofrécele agua fresca a menudo, en pequeñas cantidades si vomita.
- No lo fuerces a comer. Si el veterinario lo autoriza, puedes ofrecerle algo apetecible.
- Vuelve a medir la temperatura en unas horas y anota los valores.
- Apunta los síntomas: cuándo empezaron, qué ha comido, si ha estado en el campo o con otros perros.
- No lo bañes con agua fría ni le pongas hielo si tiene fiebre: puede provocar escalofríos y empeorar su estado. El enfriamiento activo se reserva para el golpe de calor.
Cómo anotar la temperatura y los síntomas
Si tu perro tiene fiebre, llevar un pequeño registro durante uno o dos días ayuda mucho al veterinario a valorar la evolución:
| Dato | Ejemplo |
|---|---|
| Hora | 08:30 |
| Temperatura | 39,8 °C |
| Apetito | Ha comido la mitad del desayuno |
| Agua | Bebe normal |
| Energía | Apático, no quiere pasear |
| Otros síntomas | Cojea de la pata delantera derecha |
| Heces y orina | Normales |
| Medicación | Ninguna |
Mide la temperatura siempre de la misma forma, con el perro en reposo, y anota también lo que haya cambiado en los días anteriores: un paseo por el campo, una garrapata, una comida distinta, contacto con otros perros o una vacuna reciente.
Nunca le des medicamentos humanos
Bajar la fiebre sin saber su causa puede incluso enmascarar una enfermedad y retrasar el diagnóstico.
Qué hará el veterinario
En la consulta, el veterinario tomará la temperatura, explorará al perro y te hará preguntas sobre los síntomas, la vacunación, la desparasitación, los paseos y los cambios recientes. Según lo que encuentre, puede proponer:
- Análisis de sangre y orina.
- Pruebas para enfermedades transmitidas por parásitos, como la leishmaniosis.
- Radiografías o ecografías.
- Análisis de secreciones, heridas o abscesos.
El tratamiento dependerá de la causa: antibióticos para infecciones bacterianas, drenaje de abscesos, extracción de espigas, sueroterapia o tratamientos específicos para cada enfermedad. Lleva tus anotaciones de temperatura y síntomas: ayudan mucho.
Cachorros, perros mayores y hembras sin esterilizar
Cachorros. Se deshidratan y empeoran muy rápido. Un cachorro con fiebre, apatía, vómitos o diarrea, sobre todo si no ha completado sus vacunas, debe ir al veterinario sin esperar: enfermedades como el parvovirus son graves y muy contagiosas.
Perros mayores. Pueden tener fiebre con síntomas menos llamativos y suelen tener enfermedades de base. Ante cualquier fiebre, consulta pronto.
Hembras sin esterilizar. Unas semanas después del celo pueden desarrollar una piometra, una infección grave del útero. Fiebre, decaimiento, mucha sed, flujo vaginal o el abdomen hinchado son señales de alarma que requieren atención urgente.
Fiebre tras una vacuna o una cirugía
Después de una vacuna es relativamente frecuente que el perro esté algo cansado y tenga unas décimas de fiebre durante uno o dos días. Si la temperatura supera los 40 °C, se prolonga más de 48 horas o aparecen vómitos, hinchazón de la cara o dificultad para respirar, contacta con el veterinario.
Después de una cirugía, como una castración o una limpieza dental, también puede haber una ligera subida de temperatura el primer día. Una fiebre que aparece a los dos o tres días de la intervención, sobre todo si la herida está enrojecida, caliente, hinchada o supura, puede indicar una infección y requiere revisión.
En ambos casos, sigue las indicaciones de la clínica y no le des ningún medicamento por tu cuenta.
Temperatura baja: también es una señal de alarma
Una temperatura por debajo de unos 37,5 °C también es preocupante. Puede deberse a la exposición al frío, sobre todo en cachorros, perros pequeños, de pelo corto o mayores, pero también a un shock, una enfermedad grave o una anestesia reciente. Abriga al perro con mantas, llévalo a un lugar cálido y contacta con el veterinario. En las hembras gestantes, un descenso de temperatura puede anunciar que el parto se acerca.
Prevención
- Vacunación al día, según el calendario de tu veterinario.
- Protección frente a parásitos internos y externos durante todo el año en las zonas de riesgo.
- Revisión tras los paseos en busca de garrapatas, espigas y heridas.
- Cuidado con el calor: paseos a primera y última hora, agua siempre y nunca en el coche.
- Higiene dental y revisiones periódicas.
- Esterilización de las hembras que no se vayan a usar para criar, para prevenir la piometra.
- Un termómetro en casa y la temperatura habitual de tu perro anotada.
Un botiquín básico para tu perro
Tener un pequeño botiquín preparado te ayudará a reaccionar con calma:
- Termómetro digital rectal, solo para tu perro
- Vaselina o lubricante a base de agua
- Gasas, venda cohesiva y esparadrapo
- Suero fisiológico en monodosis
- Pinzas o extractor de garrapatas
- Guantes desechables
- Una manta térmica o una manta ligera
- El teléfono de tu veterinario y de la clínica de urgencias más cercana
- La cartilla o el pasaporte del perro
No incluyas medicamentos humanos. Si tu perro toma alguna medicación habitual, guarda una copia de la receta y la dosis.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es la temperatura normal de un perro?
En un perro adulto sano, la temperatura rectal suele estar entre unos 37,5 y 39,2 °C. Los cachorros y los perros nerviosos o que acaban de hacer ejercicio pueden estar algo por encima.
¿A partir de qué temperatura tiene fiebre un perro?
Se considera elevada a partir de unos 39,3 °C y fiebre clara a partir de 39,5 a 40 °C. Por encima de 40 °C conviene contactar con el veterinario el mismo día, y por encima de 41 °C es una urgencia.
¿Cómo saber si mi perro tiene fiebre sin termómetro?
No hay una forma fiable. La nariz, las orejas o la tripa pueden dar pistas, pero dependen del ambiente. Si sospechas fiebre, un termómetro digital rectal es la única forma segura de saberlo.
¿Puedo darle paracetamol a mi perro para la fiebre?
No. El paracetamol, el ibuprofeno y otros antiinflamatorios de uso humano pueden ser muy tóxicos para los perros. Solo el veterinario puede indicar un antitérmico seguro y la dosis correcta.
¿Es normal que un perro tenga fiebre después de la vacuna?
Una febrícula leve y algo de cansancio durante uno o dos días puede ser normal. Si la fiebre es alta, dura más o aparecen vómitos, hinchazón o dificultad para respirar, contacta con el veterinario.
¿La nariz seca significa que mi perro tiene fiebre?
No necesariamente. La nariz de un perro sano puede estar seca y caliente tras dormir, al sol o con calefacción. No es un indicador fiable.
¿Qué diferencia hay entre fiebre y golpe de calor?
La fiebre es una subida de temperatura que el propio organismo provoca, normalmente por una infección o inflamación. El golpe de calor es un sobrecalentamiento por el ambiente o el ejercicio, y es una urgencia que requiere enfriar al perro y acudir al veterinario de inmediato.
¿Los termómetros de infrarrojos sirven para perros?
Los de frente o de no contacto para personas no son fiables en perros, por el pelo y la temperatura de la piel. Existen termómetros de oído veterinarios, pero el rectal digital sigue siendo el más preciso en casa.
Fuentes y revisión
Fuentes consultadas el 13 de octubre de 2026. Esta guía es informativa y no sustituye el consejo de un veterinario. La normativa puede cambiar, así que comprueba siempre la versión vigente.



