Cómo saber si un gato es macho o hembra: guía paso a paso

¿Cómo saber si un gato es macho o hembra? Parece sencillo, pero es una de las dudas más habituales cuando llega a casa un gatito, se adopta un gato de la calle o nace una camada. En los gatos, los genitales están muy escondidos bajo el pelo, y en los gatitos pequeños machos y hembras se parecen mucho. No es raro que un gato pase meses con un nombre de hembra hasta que el veterinario descubre que es macho, o al revés.
En esta guía te explicamos, paso a paso, en qué fijarte para distinguirlos, cómo hacerlo con gatitos y con gatos adultos, qué pasa si el gato ya está castrado, qué pistas dan el color del pelo y el comportamiento, por qué es fácil equivocarse y cuándo conviene que lo confirme el veterinario.
- Levanta con suavidad la cola y fíjate en las dos aberturas que hay debajo: el ano y la abertura genital.
- En las hembras, el ano y la vulva están muy juntos y forman algo parecido a un signo «¡»: un punto y, justo debajo, una pequeña ranura vertical.
- En los machos hay más distancia entre ambos, porque en medio están los testículos, y la abertura del pene es un punto redondo: el conjunto parece unos dos puntos «:».
- Los gatos carey y tricolores son casi siempre hembras, y la mayoría de los gatos naranjas son machos, pero el color nunca es una prueba definitiva.
- En gatitos muy pequeños es fácil equivocarse: compáralos entre hermanos y pide al veterinario que lo confirme en la primera revisión.
Qué hay que mirar: las dos aberturas bajo la cola
La forma más fiable de saber el sexo de un gato, a cualquier edad, es mirar la zona que hay debajo de la cola. Allí verás dos aberturas, una encima de la otra:
- Arriba, justo debajo de la cola, el ano. Es igual en machos y hembras.
- Debajo, la abertura genital. Su forma y, sobre todo, su distancia al ano son las que te dicen si es macho o hembra.
Cómo es una hembra
En una gata, la vulva es una pequeña ranura vertical situada muy cerca del ano, casi pegada. Visto en conjunto, el ano parece el punto y la vulva la línea de un signo de exclamación de apertura, «¡», o de una letra «i». Entre ambos apenas hay espacio y no hay ningún bulto.
Cómo es un macho
En un gato, la abertura del pene es un punto redondo, no una ranura, y está claramente más lejos del ano. En el espacio entre ambos está el escroto, con los dos testículos, que en un macho adulto sin castrar se ven y se notan como dos bultos redondeados cubiertos de pelo. El conjunto recuerda a unos dos puntos, «:». Como orientación, en los gatitos la distancia entre el ano y los genitales es, en los machos, más o menos el doble que en las hembras.
Si tienes una camada, mira a todos los gatitos uno detrás de otro. Las diferencias de distancia y de forma se ven mucho mejor comparando que mirando a un solo gatito. Si solo tienes uno, vuelve a mirarlo pasadas unas semanas y pide al veterinario que lo confirme en la primera visita.
Paso a paso: cómo revisar a tu gato
- Elige un momento tranquilo, por ejemplo después de comer o cuando esté adormilado. Con un gato adulto que no conoces bien, pide ayuda a otra persona.
- Lávate las manos antes y después, sobre todo si vas a tocar gatitos recién nacidos o un gato recién llegado de la calle.
- Colócalo sobre una toalla en tu regazo o en una superficie estable, de pie o tumbado boca abajo. No hace falta ponerlo boca arriba.
- Acaríciale el lomo hasta la base de la cola: muchos gatos la levantan solos. Si no, levántala con suavidad, sin tirar.
- Mira las dos aberturas y la distancia entre ellas. Si el pelo es largo, sepáralo con los dedos o con un poco de agua templada, sin mojar todo el cuerpo.
- En un macho, busca los testículos: con la yema del dedo, palpa con delicadeza la zona entre el ano y el pene. En los gatitos algo mayores y en los machos sin castrar se notan dos pequeños bultos firmes.
- Termina con un premio o una caricia, para que la experiencia sea agradable. No insistas si se agobia: puedes intentarlo otro día.
Si el gato es de la calle, está asustado o no se deja manipular, no lo fuerces: un arañazo o un mordisco pueden infectarse. Espera a que coja confianza o deja que lo revise el veterinario.
Cómo saber el sexo de un gatito
En los gatitos es donde más errores se cometen, porque todo es muy pequeño y los testículos todavía no se notan bien. La edad cambia mucho lo que puedes ver:
| Edad | Qué se puede ver | Fiabilidad |
|---|---|---|
| Del nacimiento a las 2 semanas | La diferencia de distancia ya existe, pero es de milímetros y el gatito no debe estar mucho tiempo lejos de su madre | Baja si no tienes experiencia |
| 3–4 semanas | La distancia entre el ano y los genitales y la forma de las aberturas se distinguen mejor | Aceptable comparando hermanos |
| 6–8 semanas | En los machos empieza a notarse el escroto y, a menudo, los testículos | Buena |
| A partir de 3–4 meses | Los testículos se ven y se notan con claridad en los machos sin castrar | Alta |
Con los recién nacidos, conviene esperar o hacerlo muy rápido: los gatitos de pocos días pierden calor con facilidad, y la madre puede ponerse nerviosa si los manipulas mucho. Unos segundos, con las manos templadas, y de vuelta con ella.
Si los testículos no aparecen
En algunos machos, uno o los dos testículos no bajan al escroto a la edad normal. Se llama criptorquidia. El gato sigue siendo macho, con su abertura redonda y su mayor distancia al ano, pero el veterinario debe revisarlo: el testículo retenido debe extirparse al castrar, porque, si no, el gato seguirá teniendo comportamiento de macho entero y el testículo puede dar problemas más adelante.
En gatos adultos: otras pistas
En un gato adulto que no está castrado, la diferencia suele ser evidente: los testículos de un macho se ven a simple vista bajo la cola. Además, hay otras pistas, ninguna definitiva por sí sola:
- Tamaño: los machos suelen ser algo más grandes y pesados que las hembras de su misma raza, pero hay muchas excepciones.
- Cara: los machos adultos sin castrar desarrollan a menudo unos carrillos marcados que les dan una cara más redonda y una cabeza más ancha.
- Olor de la orina: la de un macho entero tiene un olor mucho más fuerte y penetrante.
- Pezones: no sirven para distinguirlos. Machos y hembras tienen pezones; solo en una gata gestante o que está criando se hacen grandes y visibles.
Si el gato ya está castrado o esterilizado
Muchos gatos adoptados en una protectora, o que vivían en una colonia, llegan ya operados, y eso cambia lo que puedes ver:
- Macho castrado: no tiene testículos, y la bolsa escrotal queda vacía o casi invisible bajo el pelo. Pero la distancia entre el ano y el pene sigue siendo la de un macho, y la abertura sigue siendo redonda. Esa es la clave.
- Hembra esterilizada: sus genitales son iguales que antes de la operación. A veces se nota una pequeña cicatriz en el costado izquierdo o en el centro del abdomen, según la técnica, o la zona puede tener el pelo más corto si la operación fue reciente.
- Gatos de colonia: en los programas de captura, esterilización y retorno (CER), a los gatos operados se les suele hacer un pequeño corte en la punta de una oreja. Esa marca indica que el gato está esterilizado, no si es macho o hembra.
Si has adoptado un gato, revisa también su cartilla o su contrato de adopción: allí debería figurar el sexo y si está operado. Aun así, los errores en los papeles son más frecuentes de lo que parece, sobre todo con gatitos muy pequeños.
El color del pelo: ¿una pista?
En los gatos, el color del pelo puede dar una pista bastante buena en algunos casos, por una razón genética: el gen responsable del color naranja está en el cromosoma X. Las hembras tienen dos cromosomas X y los machos, uno X y uno Y. En 2025, dos equipos de investigación identificaron por fin la variante genética concreta que causa el color naranja, lo que ayuda a entender cómo actúa.
- Gatos carey y tricolores: para tener a la vez manchas naranjas y negras, el gato necesita dos cromosomas X, uno con cada versión del gen. Por eso son casi siempre hembras. Los machos carey existen, pero son muy raros, suelen tener un cromosoma X de más y casi siempre son estériles.
- Gatos naranjas: a un macho le basta con un cromosoma X con la versión naranja, mientras que una hembra la necesita en sus dos cromosomas X. Por eso la mayoría de los gatos naranjas son machos, aunque también hay hembras naranjas.
- Resto de colores: negro, gris, blanco, atigrado marrón y los demás aparecen por igual en machos y hembras. No dan ninguna pista.
Se suele citar que alrededor de uno de cada tres mil gatos carey o tricolores es macho. En la mayoría de los casos tienen dos cromosomas X y uno Y, una alteración similar al síndrome de Klinefelter en las personas, y son estériles. Si tu gato carey resulta ser macho, no es una rareza peligrosa para él, pero coméntalo con el veterinario.
¿Se nota en el carácter?
Es una creencia muy extendida que los machos son más cariñosos y las hembras más independientes, o al revés. No hay pruebas sólidas de que el sexo, por sí solo, marque el carácter de un gato: influyen mucho más la genética individual, la socialización en las primeras semanas de vida, las experiencias y el entorno. Lo que sí cambia, y mucho, es el comportamiento de los gatos que no están castrados:
| Macho sin castrar | Hembra sin esterilizar | Castrados o esterilizados | |
|---|---|---|---|
| Marcaje con orina | Muy frecuente, con orina de olor intenso | Menos frecuente, a veces durante el celo | Raro; disminuye mucho tras la operación |
| Escapadas | Tiende a escaparse y recorrer grandes distancias | Intenta salir durante el celo | Mucho menos frecuentes |
| Peleas | Más peleas con otros machos, heridas y abscesos | Menos frecuentes | Menos frecuentes |
| Maullidos | Cuando huele a una hembra en celo | Maullidos intensos y continuos durante el celo | Los propios de su carácter |
Por eso, si dos gatos se comportan de forma muy distinta, la diferencia suele tener más que ver con si están castrados o no que con su sexo. Si tu gato maúlla mucho y no sabes por qué, repasamos todas las causas en nuestra guía sobre por qué mi gato maúlla mucho.
El celo: una pista clara, pero no la que quieres
Si tienes dudas con un gato joven sin esterilizar, el primer celo lo deja claro, aunque no es la forma recomendable de averiguarlo, porque una gata en celo puede quedarse gestante con facilidad. Las gatas suelen tener su primer celo entre los 4 y los 12 meses de edad, según la raza, el peso y la época del año, y en España el celo es más frecuente desde que los días empiezan a alargarse, a finales del invierno, hasta principios del otoño; las gatas que viven en casa con luz artificial pueden tenerlo todo el año.
Una gata en celo:
- Maúlla con fuerza y de forma insistente, sobre todo de noche.
- Se frota mucho contra los muebles y las personas y se revuelca por el suelo.
- Adopta una postura típica, con la parte delantera agachada, la grupa levantada y la cola desviada hacia un lado.
- Intenta salir de casa y atrae a los machos del vecindario.
A diferencia de las perras, las gatas no sangran durante el celo. Por su parte, un macho joven sin castrar empieza a marcar con orina, a escaparse y a pelear a partir de los 6–9 meses de edad, aproximadamente. Si no quieres camadas, lo más sensato es planificar la esterilización antes de que llegue ese momento.
Por qué es fácil equivocarse
Incluso personas con experiencia se equivocan a veces. Estos son los motivos más habituales:
- Gatitos muy pequeños: antes de las 3–4 semanas, las diferencias son de milímetros.
- Pelo largo o muy denso: esconde las aberturas y los testículos.
- Zona inflamada o sucia: la diarrea, una irritación o una herida pueden cambiar su aspecto.
- Machos castrados: sin testículos, se confunden con hembras si solo te fijas en los bultos y no en la distancia.
- Criptorquidia: un macho sin testículos en el escroto puede parecer una hembra o un macho castrado.
- Mirar a un solo gatito: sin otro con el que comparar, es difícil saber si la distancia es «corta» o «larga».
- Alteraciones del desarrollo sexual: son muy raras, pero existen gatos con genitales que no encajan claramente con ninguno de los dos patrones. El veterinario puede estudiarlo.
Cuándo pedir ayuda al veterinario
El veterinario confirma el sexo en segundos durante la primera revisión, y es el mejor momento para hacerlo, porque en esa misma visita se planifican otros cuidados básicos:
- Registro y microchip: en el registro de identificación de tu comunidad autónoma y en la cartilla o el pasaporte figura el sexo del gato. Si está mal, pide que lo corrijan.
- Vacunas: el calendario es el mismo para machos y hembras; te lo explicamos en nuestra guía de vacunas para gatos.
- Desparasitación: muy importante en gatitos y gatos recogidos de la calle; consulta nuestra guía para desparasitar a tu gato.
- Esterilización: la operación y su precio son distintos en machos y hembras.
Si vas a llevar a un gatito o a un gato recién adoptado a su primera revisión, un buen transportín facilita mucho el viaje; te ayudamos a elegirlo en nuestra guía de medidas de transportines para gatos.
Esterilización: diferencias entre machos y hembras
Saber el sexo de tu gato es importante, sobre todo, para planificar su esterilización a tiempo. En el macho, la castración consiste en extirpar los testículos y es una operación corta. En la hembra, la esterilización requiere abrir el abdomen para extirpar los ovarios, y a veces también el útero, así que es una cirugía algo más larga y su precio suele ser mayor. Te explicamos qué influye en el precio en nuestra guía sobre cuánto cuesta castrar a un gato en España.
En España, la Ley 7/2023 de protección de los derechos y el bienestar de los animales obliga a esterilizar quirúrgicamente a los gatos antes de los seis meses de edad, salvo los inscritos como reproductores a nombre de un criador registrado. Algunos aspectos dependen todavía del desarrollo reglamentario y de la normativa de cada comunidad autónoma, así que consulta con tu veterinario cuál es la situación actual y la edad más adecuada para tu gato.
Si tienes hermanos de distinto sexo sin esterilizar, sepáralos antes de los cuatro meses o pide al veterinario que adelante la esterilización: los gatos pueden reproducirse muy jóvenes y no evitan el cruce entre hermanos.
Errores frecuentes
- Fijarse solo en si «tiene bultos» en lugar de en la distancia entre las dos aberturas.
- Decidir el sexo por el color o por el tamaño, sin mirar los genitales.
- Revisar a un recién nacido durante mucho tiempo, lejos de su madre.
- Tirar de la cola o forzar a un gato asustado.
- Pensar que un gato sin testículos es una hembra: puede ser un macho castrado o con criptorquidia.
- Creer que el carácter depende del sexo y elegir un gatito solo por eso.
- Esperar al primer celo para salir de dudas.
- No corregir el sexo en el registro del microchip si estaba mal.
Preguntas frecuentes
¿Cómo saber si un gatito es macho o hembra?
Levántale la cola con suavidad y mira la distancia entre el ano y la abertura genital. En las hembras están muy juntos y la vulva es una ranura vertical; en los machos hay más distancia, con los testículos en medio, y la abertura es un punto redondo. Comparar a los hermanos de la camada ayuda mucho.
¿A qué edad se puede saber el sexo de un gato?
Desde el nacimiento hay diferencias, pero son de milímetros. Suele ser más fácil a partir de las 3–4 semanas, y bastante fiable hacia las 6–8 semanas, cuando en los machos empiezan a notarse los testículos.
¿Los gatos tricolores son siempre hembras?
Casi siempre. El color naranja depende de un gen del cromosoma X, y para tener a la vez manchas naranjas y negras hacen falta dos cromosomas X. Los machos tricolores o carey existen, pero son muy raros y casi siempre estériles.
¿Los gatos naranjas son siempre machos?
No, pero la mayoría lo son: alrededor de tres de cada cuatro. También hay gatas naranjas, aunque son menos frecuentes.
¿Cómo saber si un gato está castrado?
En un macho castrado no se notan testículos bajo la cola, pero la distancia entre el ano y el pene sigue siendo la de un macho. En una hembra esterilizada a veces se ve una pequeña cicatriz en el costado o en el abdomen. En los gatos de colonia, un pequeño corte en la punta de la oreja indica que están esterilizados. Ante la duda, el veterinario puede comprobarlo.
¿Los gatos machos son más cariñosos que las hembras?
No hay pruebas sólidas de que el sexo, por sí solo, determine el carácter. Influyen más la socialización en las primeras semanas, la genética individual y, sobre todo, si el gato está castrado o no.
¿Los gatos machos tienen pezones?
Sí. Machos y hembras tienen pezones, así que no sirven para distinguirlos. Solo se hacen grandes y visibles en las gatas gestantes o que están criando.
¿Qué hago si me he equivocado con el sexo de mi gato?
Nada grave: pide al veterinario que lo confirme y que corrija el dato en la cartilla y en el registro del microchip, y revisa con él cuándo conviene esterilizarlo.
Lista de comprobación
- He mirado bajo la cola con el gato tranquilo, sin forzarlo.
- Me he fijado en la distancia entre el ano y la abertura genital, no solo en si hay bultos.
- He comparado a los gatitos de la camada entre sí.
- Sé que el color del pelo orienta, pero no confirma el sexo.
- El veterinario ha confirmado el sexo en la primera revisión.
- El sexo está bien anotado en su cartilla y en el registro del microchip.
- He planificado su esterilización antes del primer celo o de que empiece a marcar.
- Si tengo hermanos de distinto sexo sin operar, están separados.
Fuentes, imágenes y método editorial
Esta guía resume fuentes publicadas y criterios de cuidado reconocidos. No recoge pruebas propias de Patify, ensayos de productos ni exploraciones veterinarias. Revisión de fuentes: 15 de octubre de 2026.
- International Cat Care: cómo saber el sexo de un gatito y cuidados de los gatitos
- Centerwall W. R., Benirschke K. Male tortoiseshell and calico (T-C) cats: animal models of sex chromosome mosaics, aneuploids, polyploids, and chimerics. Journal of Heredity (1973)
- Kaelin C. B. et al. Molecular genetic characterization of the sex-linked orange coat color in the domestic cat. Current Biology (2025)
- Toh H. et al. A deletion at the X-linked ARHGAP36 gene locus is associated with the orange coloration of tortoiseshell and calico cats. Current Biology (2025)
- Johnson A. K. Normal feline reproduction: the queen. Journal of Feline Medicine and Surgery (2022)
- Ley 7/2023, de 28 de marzo, de protección de los derechos y el bienestar de los animales (BOE)
Imagen de portada: foto de Tima Miroshnichenko en Pexels, publicada bajo la licencia de Pexels. Es una imagen ilustrativa, no una observación propia de Patify. Los gráficos del artículo son ilustraciones originales de Patify.
