Conjuntivitis en gatos: síntomas, causas, tratamiento y cuándo es urgente

La conjuntivitis en gatos es la inflamación de la conjuntiva, la membrana rosada que recubre el interior de los párpados y la parte blanca del ojo. Es uno de los problemas oculares más frecuentes en los gatos, sobre todo en gatitos y en hogares con varios gatos, y suele notarse como un ojo rojo, lloroso o con legañas. En muchos casos se debe a una infección, especialmente por el herpesvirus felino, pero no todo ojo rojo es una conjuntivitis, y algunos problemas que se le parecen pueden dañar la vista si no se tratan a tiempo.
En esta guía te explicamos cómo reconocer la conjuntivitis, cuáles son sus causas más frecuentes, cuándo es una urgencia, cómo la diagnostica y trata el veterinario, cómo limpiarle los ojos en casa, si es contagiosa y cómo prevenir las recaídas.
- Los signos típicos son ojo rojo, hinchazón de la conjuntiva, lagrimeo o legañas, ojo entrecerrado y tercer párpado más visible.
- La causa más frecuente es infecciosa, sobre todo el herpesvirus felino y la bacteria Chlamydia felis, a menudo junto con estornudos.
- Si el ojo duele mucho, está cerrado, la córnea se ve turbia o ha cambiado el tamaño de la pupila, ve al veterinario el mismo día.
- Nunca uses colirios de personas ni restos de otros tratamientos: algunos pueden empeorar mucho una úlcera de córnea.
- La vacunación, reducir el estrés y la higiene en hogares con varios gatos ayudan a prevenir la conjuntivitis y sus recaídas.
Qué es la conjuntivitis en los gatos
La conjuntiva es una membrana fina y muy vascularizada que cubre la cara interna de los párpados, el tercer párpado y la parte blanca del ojo que rodea la córnea. Cuando se inflama, se enrojece, se hincha y produce más secreciones. Puede afectar a un solo ojo o a los dos, y aparecer de forma brusca o durar semanas.
Los gatos tienen además un tercer párpado, o membrana nictitante, un pliegue que sale desde el ángulo interno del ojo. En un gato sano apenas se ve, pero cuando el ojo está irritado o el gato está enfermo, a menudo se hace más visible y tapa parte del ojo.
Síntomas de la conjuntivitis en gatos
- Enrojecimiento de la conjuntiva y de la parte blanca del ojo.
- Hinchazón de la conjuntiva, que a veces parece una gelatina rosada alrededor del ojo; es típica de la infección por Chlamydia.
- Secreción: lagrimeo claro al principio, que puede volverse espeso, amarillento o verdoso.
- Ojo entrecerrado o parpadeo frecuente, por las molestias.
- Tercer párpado más visible.
- Se frota el ojo con la pata o contra los muebles.
- Legañas pegadas que mantienen los párpados cerrados al despertar.
- Síntomas respiratorios asociados, como estornudos o mucosidad nasal, cuando la causa es infecciosa.
- El ojo está muy cerrado, el gato tiene mucho dolor o no deja que se lo toques.
- La córnea, la parte transparente del ojo, se ve turbia, azulada o blanquecina, o tiene una mancha.
- Las pupilas tienen distinto tamaño, o el ojo parece más grande, hundido o saliente.
- Hay sangre en el ojo, o ha habido un golpe, un arañazo o una pelea.
- El gato parece no ver, choca con objetos o está apático y sin comer.
- Es un gatito con los ojos todavía cerrados y los párpados hinchados o con pus.
Causas más frecuentes
| Causa | Pistas |
|---|---|
| Herpesvirus felino | La causa infecciosa más frecuente. A menudo en ambos ojos, con estornudos y mocos; puede producir úlceras en la córnea y recaídas con el estrés |
| Chlamydia felis | Conjuntiva muy hinchada, a menudo empieza en un ojo y pasa al otro; frecuente en gatos jóvenes y en grupos |
| Mycoplasma | Conjuntivitis a menudo leve o moderada, a veces junto a otras infecciones |
| Calicivirus felino | Más típico con úlceras en la boca y síntomas respiratorios; la conjuntivitis suele ser leve |
| Irritantes y alergias | Humo, polvo, ambientadores, productos de limpieza o polen; lagrimeo sin otros síntomas |
| Cuerpos extraños | Una espiga, una semilla o un pelo bajo el párpado; suele afectar a un solo ojo y aparecer de repente |
| Problemas de los párpados | Párpados que se doblan hacia dentro (entropión) o pelos que rozan el ojo; más frecuentes en razas de cara chata como el persa |
| Ojo seco | Producción insuficiente de lágrima; secreción espesa y ojo sin brillo |
En los gatitos y en los gatos que viven en grupo, como en protectoras, colonias o criaderos, la causa suele ser infecciosa. En un gato adulto que vive solo en casa y tiene un único ojo afectado, hay que pensar también en un cuerpo extraño, un arañazo o un problema del párpado.
No todo ojo rojo es una conjuntivitis
Algunos problemas oculares más graves se parecen a una conjuntivitis al principio. Por eso un ojo rojo debe revisarlo siempre un veterinario si no mejora en uno o dos días o si hay dolor:
- Úlcera de córnea: una herida en la superficie del ojo, a menudo por un arañazo o por el herpesvirus. Duele mucho y el gato cierra el ojo.
- Uveítis: inflamación del interior del ojo, que puede deberse a infecciones o a enfermedades generales. El ojo se ve rojo, la pupila suele verse más pequeña y el iris puede cambiar de color.
- Glaucoma: aumento de la presión dentro del ojo, que puede causar pupila dilatada, ojo agrandado y dolor.
- Traumatismos por peleas o golpes.
Algunos de estos problemas pueden hacer perder la vista en pocos días si no se tratan, así que no lo dejes pasar.
Cómo la diagnostica el veterinario
- Exploración del ojo y de los párpados, buscando cuerpos extraños, problemas de los párpados y signos de uveítis o glaucoma.
- Prueba de fluoresceína: un colorante que se aplica en el ojo y que tiñe de verde las úlceras de la córnea. Es una prueba sencilla y muy importante antes de elegir el tratamiento.
- Test de Schirmer: una tira de papel que mide la cantidad de lágrima, para descartar el ojo seco.
- Medición de la presión del ojo, si se sospecha glaucoma o uveítis.
- Pruebas de laboratorio: un raspado o un hisopo de la conjuntiva para identificar el herpesvirus, Chlamydia o Mycoplasma, por ejemplo mediante PCR, sobre todo en casos que se repiten o en grupos de gatos. Un positivo al herpesvirus no siempre demuestra que sea la causa, porque muchos gatos sanos son portadores.
- Revisión general, si hay otros síntomas o el gato está decaído.
Tratamiento
El tratamiento depende de la causa, y por eso es importante que lo indique el veterinario después de explorar el ojo:
- Infecciones bacterianas, como Chlamydia o Mycoplasma: suelen tratarse con antibióticos en colirio, en pomada o por vía oral, durante el tiempo que indique el veterinario; en la infección por Chlamydia suele ser necesario el tratamiento por vía oral. Si hay varios gatos en casa, puede ser necesario tratarlos a todos.
- Herpesvirus: muchos casos leves se resuelven solos con cuidados de apoyo; los más intensos, o con úlceras, pueden necesitar medicamentos antivirales que sean seguros y eficaces en gatos.
- Cuerpos extraños y problemas de los párpados: extracción del cuerpo extraño y, a veces, cirugía de los párpados.
- Alergias e irritantes: eliminar la causa y, si hace falta, tratamiento antiinflamatorio indicado por el veterinario.
Algunos colirios contienen corticoides que, si el gato tiene una úlcera de córnea o una infección por herpesvirus, pueden empeorarla gravemente en poco tiempo. Tampoco uses restos de tratamientos anteriores ni colirios de otro animal: aplica solo lo que el veterinario haya pautado para ese ojo, ese gato y ese momento.
Durante años se ha recomendado la lisina para prevenir o tratar el herpesvirus felino. Una revisión sistemática de los estudios publicados concluyó que no hay pruebas de que sea eficaz. Si estás pensando en darle algún suplemento, coméntalo antes con tu veterinario.
Cómo limpiarle los ojos en casa
Mantener los ojos limpios ayuda a que se sienta mejor y a que el tratamiento funcione. Hazlo con suavidad, una o varias veces al día según te indique el veterinario:
- Lávate las manos antes y después.
- Prepara suero fisiológico estéril en monodosis y gasas estériles. Evita el algodón, que suelta fibras.
- Envuelve al gato en una toalla si está nervioso, dejando solo la cabeza fuera, y pide ayuda a otra persona.
- Humedece la gasa y aplícala unos segundos sobre las legañas secas para ablandarlas.
- Limpia desde el ángulo interno hacia fuera, sin frotar ni tocar el ojo.
- Usa una gasa distinta para cada ojo, para no pasar la infección de uno a otro.
- Aplica después el tratamiento pautado, sin que la punta del envase toque el ojo, y espera unos minutos entre un colirio y otro si tiene varios.
- Prémialo al terminar, para que la siguiente vez sea más fácil.
Si se frota mucho los ojos, el veterinario puede recomendarte un collar isabelino durante unos días.
Cómo ponerle un colirio o una pomada
A muchos gatos no les gusta que les toquen los ojos, pero con práctica y calma el tratamiento se convierte en una rutina de pocos segundos:
- Prepara todo antes: el colirio o la pomada a temperatura ambiente, una gasa con suero y un premio.
- Sujeta al gato con suavidad, envuelto en una toalla o sentado de espaldas a ti en tu regazo.
- Inclina ligeramente su cabeza hacia arriba con una mano y separa los párpados con el pulgar y el índice.
- Colirio: deja caer la gota desde arriba, sin que el envase toque el ojo ni las pestañas.
- Pomada: aplica una tira fina en el interior del párpado inferior, sin tocar el ojo, y cierra suavemente los párpados para que se reparta.
- Si tiene varios tratamientos, espera unos minutos entre uno y otro, y pon primero los colirios y después las pomadas, salvo que el veterinario te indique otra cosa.
- Termina con un premio y una caricia.
Si no consigues aplicarle el tratamiento, coméntalo con el veterinario: a veces hay alternativas más fáciles de administrar.
Razas con más problemas oculares
Los gatos de cara chata, como el persa, el exótico o el himalayo, tienen los ojos más expuestos y los conductos lagrimales comprimidos. Por eso es frecuente que lagrimeen de forma continua y que se les acumulen legañas en el ángulo interno, que hay que limpiar a diario. También tienen más tendencia a problemas de los párpados y a una lesión de la córnea llamada secuestro corneal, una placa marrón u oscura sobre la córnea que necesita valoración veterinaria. En estas razas, conviene que el veterinario revise los ojos en cada visita.
Seguimiento: cuándo volver al veterinario
- Si no mejora en dos o tres días con el tratamiento, o empeora en cualquier momento.
- Si tenía una úlcera, en la revisión que te indique el veterinario, normalmente a los pocos días, para comprobar con fluoresceína que se ha cerrado.
- Si los síntomas vuelven al terminar el tratamiento o se repiten a menudo: puede hacer falta identificar la causa con pruebas de laboratorio.
- Si aparecen síntomas nuevos, como estornudos intensos, falta de apetito, fiebre o decaimiento.
Conjuntivitis en gatitos
Los gatitos son especialmente propensos a las conjuntivitis infecciosas, porque sus defensas todavía se están formando y a menudo conviven con otros gatos. Hay dos situaciones que requieren especial atención:
- Gatitos con los ojos todavía cerrados: los gatitos abren los ojos hacia los 7–14 días de vida. Si antes de eso los párpados se ven abultados o sale pus por la rendija, puede haber una infección detrás de los párpados cerrados. Hay que llevarlos al veterinario sin esperar, porque la infección puede dañar el ojo.
- Gatitos recogidos de la calle: es muy frecuente que lleguen con los ojos pegados por las legañas y con síntomas respiratorios. Además de tratar los ojos, necesitan una revisión general, desparasitación y, cuando sea posible, vacunas. Te explicamos cómo hacerlo en nuestra guía para desparasitar a tu gato.
¿Es contagiosa la conjuntivitis de los gatos?
Las conjuntivitis infecciosas sí se contagian entre gatos, a través del contacto directo, las secreciones, los cuencos, las mantas o las manos de las personas. Si tienes varios gatos:
- Separa al gato enfermo mientras dure la infección, si es posible.
- Usa cuencos, mantas y areneros distintos.
- Lávate las manos después de tocarlo o de limpiarle los ojos.
- Pregunta al veterinario si conviene tratar a todos los gatos de la casa.
El contagio a las personas es muy poco frecuente. Chlamydia felis se ha descrito de forma excepcional como causa de conjuntivitis en personas, sobre todo con las defensas bajas, así que la higiene de manos es la mejor precaución.
Herpesvirus: por qué la conjuntivitis vuelve
Muchos gatos que han tenido una infección por herpesvirus, a menudo de pequeños, se quedan con el virus latente en el organismo durante toda la vida. En momentos de estrés, como una mudanza, la llegada de otro animal, una estancia en una residencia o una enfermedad, el virus puede reactivarse y causar una nueva conjuntivitis, a veces con úlceras en la córnea. Para estos gatos:
- Reduce los cambios bruscos y el estrés, y prepara con tiempo las situaciones que sabes que le alteran.
- Ofrécele escondites, zonas altas y recursos suficientes si convive con otros gatos.
- Acude pronto al veterinario cuando reaparezcan los síntomas: tratar a tiempo ayuda a evitar complicaciones.
- Si le estresa mucho viajar, un transportín adecuado ayuda; te damos ideas en nuestra guía de transportines para gatos.
Cómo prevenir la conjuntivitis
- Mantén sus vacunas al día: la vacuna trivalente básica protege frente al herpesvirus y al calicivirus. No evita todas las infecciones, pero reduce mucho la gravedad. Tienes el calendario en nuestra guía de vacunas para gatos.
- Vacuna frente a Chlamydia en casos concretos: en criaderos o en hogares con muchos gatos y problemas repetidos, el veterinario puede recomendarla.
- Pon en cuarentena a los gatos nuevos un par de semanas antes de juntarlos con los demás.
- Evita el humo y los irritantes: tabaco, ambientadores, aerosoles y productos de limpieza fuertes cerca de él.
- Mantén limpia la zona de los ojos de los gatos de cara chata, que acumulan lágrimas y legañas.
- Reduce el estrés en hogares con varios gatos.
Errores frecuentes
- Usar colirios de personas o restos de otros tratamientos.
- Esperar varios días cuando el ojo está cerrado o la córnea se ve turbia.
- Limpiar los dos ojos con la misma gasa.
- Usar algodón, manzanilla u otras infusiones en lugar de suero fisiológico estéril.
- Interrumpir el tratamiento en cuanto mejora el aspecto del ojo.
- No tratar a los demás gatos de la casa cuando el veterinario lo recomienda.
- Pensar que la conjuntivitis de un gatito «se cura sola» sin revisarla.
- Olvidar las vacunas en gatos de interior.
Preguntas frecuentes
¿Cómo sé si mi gato tiene conjuntivitis?
Los signos típicos son ojo rojo, conjuntiva hinchada, lagrimeo o legañas, ojo entrecerrado y el tercer párpado más visible. Si además hay dolor intenso o la córnea se ve turbia, puede ser algo más grave.
¿La conjuntivitis en gatos se cura sola?
Algunas conjuntivitis leves por herpesvirus mejoran solas, pero otras necesitan tratamiento y algunos problemas que se parecen, como las úlceras de córnea, pueden dañar el ojo. Si no mejora en uno o dos días o hay dolor, llévalo al veterinario.
¿Puedo usar un colirio de personas para mi gato?
No. Algunos colirios contienen corticoides que pueden empeorar gravemente una úlcera de córnea o una infección por herpesvirus. Usa solo lo que te paute el veterinario.
¿Cómo limpio los ojos de mi gato?
Con suero fisiológico estéril y una gasa, desde el ángulo interno hacia fuera, sin frotar y con una gasa distinta para cada ojo. Lávate las manos antes y después.
¿Es contagiosa la conjuntivitis de los gatos?
Las conjuntivitis infecciosas se contagian entre gatos. El contagio a personas es muy poco frecuente, pero conviene lavarse las manos después de limpiarle los ojos.
¿Por qué a mi gato le vuelve la conjuntivitis?
Muchos gatos que tuvieron herpesvirus lo conservan latente, y el estrés puede reactivarlo. Reducir el estrés y acudir pronto al veterinario en cada recaída ayuda a evitar complicaciones.
¿Qué hago si un gatito tiene los ojos pegados?
Humedece las legañas con suero fisiológico y una gasa para ablandarlas, sin forzar, y llévalo al veterinario. Si aún no ha abierto los ojos y los párpados están hinchados o con pus, es urgente.
¿Sirve la lisina para la conjuntivitis de los gatos?
Una revisión sistemática de los estudios publicados concluyó que no hay pruebas de que la lisina sea eficaz para prevenir o tratar el herpesvirus felino. Consulta con tu veterinario antes de darle suplementos.
Lista de comprobación
- Sé reconocer los signos de alarma: dolor, ojo cerrado, córnea turbia o pupilas distintas.
- Llevo al gato al veterinario si el ojo rojo no mejora en uno o dos días.
- Le limpio los ojos con suero fisiológico estéril y una gasa distinta para cada ojo.
- Uso solo los tratamientos que ha pautado el veterinario, durante todo el tiempo indicado.
- Separo al gato enfermo y me lavo las manos si tengo varios gatos.
- Sus vacunas están al día.
- Evito el humo y los irritantes cerca de él.
- Si tiene herpesvirus, intento reducir su estrés y acudo pronto ante una recaída.
Fuentes, imágenes y método editorial
Esta guía resume fuentes publicadas y criterios de cuidado reconocidos. No recoge pruebas propias de Patify, ensayos de productos ni exploraciones veterinarias. Revisión de fuentes: 16 de octubre de 2026.
- Gould D. Feline herpesvirus-1: ocular manifestations, diagnosis and treatment options. Journal of Feline Medicine and Surgery (2011)
- Stiles J. Ocular manifestations of feline viral diseases. The Veterinary Journal (2014)
- Sykes J. E. Feline chlamydiosis. Clinical Techniques in Small Animal Practice (2005)
- Bol S., Bunnik E. M. Lysine supplementation is not effective for the prevention or treatment of feline herpesvirus 1 infection in cats: a systematic review. BMC Veterinary Research (2015)
- European Advisory Board on Cat Diseases (ABCD): guías sobre herpesvirus felino y Chlamydia felis
- Maggs D. J., Miller P. E., Ofri R. Slatter's Fundamentals of Veterinary Ophthalmology, 6.ª ed. Elsevier (2018)
Imagen de portada: foto de Gustavo Fring en Pexels, publicada bajo la licencia de Pexels. Es una imagen ilustrativa, no una observación propia de Patify. Los gráficos del artículo son ilustraciones originales de Patify.



