Qué verduras pueden comer los perros (y cuáles nunca): guía completa

Saber qué verduras pueden comer los perros es más útil de lo que parece. Una rodaja de pepino en pleno agosto, unos dados de zanahoria como premio o un poco de calabaza cocida pueden ser un complemento sano, barato y bajo en calorías. Pero algunas verduras que usamos a diario en la cocina española, como la cebolla y el ajo, son tóxicas para ellos, incluso cocinadas o en polvo, y muchos platos que parecen inofensivos las llevan escondidas.
En esta guía encontrarás la lista completa de verduras seguras, las que solo debes dar con moderación y las prohibidas, cómo prepararlas, de qué tamaño cortarlas según tu perro, cuánta cantidad es razonable y qué platos de nuestra cocina nunca debes compartir con él.
- Verduras seguras para la mayoría de los perros: zanahoria, calabacín, pepino, judías verdes, calabaza, pimiento, lechuga y apio, bien lavadas y sin condimentos.
- Con moderación: brócoli, coliflor, col, espinacas, acelgas, remolacha, guisantes, y patata o boniato siempre cocidos.
- Prohibidas: cebolla, ajo, puerro, cebollino y chalota en cualquier forma; también las setas silvestres, las partes verdes del tomate y la patata cruda o verde.
- Las verduras, junto con el resto de premios, no deberían superar el 10 % de las calorías diarias de tu perro.
- El mayor peligro no está en la verdura, sino en el plato: sofritos, gazpacho, tortilla con cebolla, caldos de brik o restos con sal y ajo.
¿Los perros necesitan comer verduras?
Un perro que come un pienso o una comida completa y de calidad no necesita verduras para estar sano: ese alimento ya cubre todas sus necesidades de vitaminas, minerales y fibra. Las verduras son, por tanto, un complemento opcional, no una obligación.
¿Y no son carnívoros? En parte. El perro desciende del lobo y su dieta se basa en proteína animal, pero tras miles de años de convivencia con las personas se ha adaptado a digerir mejor los almidones. Los estudios genéticos han encontrado que los perros tienen más copias que los lobos de un gen relacionado con la digestión del almidón. En la práctica, la mayoría de los perros toleran bien pequeñas cantidades de verdura.
Bien elegidas, las verduras aportan:
- Premios bajos en calorías, ideales para perros con tendencia a engordar.
- Fibra, que puede ayudar a regular el tránsito intestinal.
- Agua, muy útil en los veranos españoles, con verduras como el pepino o el calabacín.
- Entretenimiento: masticar un bastón de zanahoria o buscar trocitos de calabacín en un juguete rellenable es una actividad estupenda.
La regla del 10 %: cuánta verdura es demasiada
La regla que siguen la mayoría de los veterinarios nutricionistas es sencilla: todos los premios y extras del día, verduras incluidas, no deberían superar el 10 % de las calorías diarias de tu perro. El 90 % restante debe venir de su alimento completo. Si los extras crecen, el perro come menos de su comida principal y su dieta se desequilibra, aunque todo lo que le des sea «sano».
| Peso del perro | Calorías diarias aproximadas* | Máximo de extras al día (10 %) | Equivale, por ejemplo, a |
|---|---|---|---|
| 5 kg | ≈ 330–380 kcal | ≈ 35 kcal | ≈ 85 g de zanahoria o ≈ 230 g de pepino |
| 10 kg | ≈ 550–630 kcal | ≈ 60 kcal | ≈ 150 g de zanahoria o ≈ 200 g de judías verdes |
| 20 kg | ≈ 930–1.060 kcal | ≈ 100 kcal | ≈ 250 g de zanahoria o ≈ 320 g de judías verdes |
| 30 kg | ≈ 1.260–1.440 kcal | ≈ 140 kcal | ≈ 340 g de zanahoria o ≈ 450 g de judías verdes |
Ojo: estas cifras son un límite máximo, no una cantidad recomendada. Mucha fibra de golpe produce gases, heces blandas o diarrea. Empieza con unos pocos trocitos al día y aumenta poco a poco si le sientan bien. Y si además le das otros premios, réstalos de ese 10 %.
Verduras que pueden comer los perros: lista completa
Estas verduras son seguras para la mayoría de los perros sanos, siempre que estén bien lavadas, cortadas a un tamaño adecuado y sin sal, aceite ni condimentos.
| Verdura | ¿Cruda o cocida? | Por qué es buena opción | Precauciones |
|---|---|---|---|
| Zanahoria | Ambas | Baja en calorías, rica en betacaroteno; cruda es un premio crujiente | Entera o en trozos grandes puede atragantar a perros pequeños o glotones |
| Calabacín | Ambas | Muy bajo en calorías, suave para el estómago | Ninguna especial |
| Pepino | Crudo | Casi todo agua: perfecto en verano | Puede ablandar las heces si se da mucho |
| Judías verdes | Mejor cocidas | Bajas en calorías y saciantes | Nunca en conserva con sal; crudas se digieren peor |
| Calabaza | Cocida | Fibra que ayuda a regular las heces | Sin azúcar ni especias; las pipas, sin sal y con moderación |
| Pimiento rojo, amarillo o verde | Ambas | Vitamina C y antioxidantes; el rojo es el más dulce | Nunca guindillas ni pimientos picantes |
| Lechuga y canónigos | Crudos | Agua y fibra, casi sin calorías | Aportan pocos nutrientes; sin aliñar |
| Apio | Ambas | Bajo en calorías y crujiente | Córtalo pequeño: las hebras pueden atragantar |
| Espárragos | Cocidos | Fibra y vitaminas | Crudos son duros; en trozos pequeños |
Verduras que pueden comer, pero con moderación
Estas verduras no son tóxicas, pero tienen algún «pero»: producen muchos gases, tienen oxalatos, almidón o compuestos que en exceso irritan el estómago, o solo son seguras cocinadas.
| Verdura | Cómo darla | Por qué con moderación |
|---|---|---|
| Brócoli | Cocido, en ramilletes pequeños | En grandes cantidades, algunos de sus compuestos pueden irritar el estómago; el tallo entero puede atragantar |
| Coliflor, col, coles de Bruselas | Cocidas | Producen muchos gases |
| Espinacas y acelgas | Cocidas, poca cantidad | Ricas en oxalatos: evítalas si tu perro tiene cálculos de oxalato o problemas renales |
| Remolacha | Cocida, poca cantidad | Oxalatos y azúcares; tiñe la orina y las heces de rojo, lo que asusta pero no es sangre |
| Patata | Siempre cocida, sin piel y sin sal | La piel, las partes verdes y los brotes concentran solanina, que no desaparece al cocinar; cruda, además, se digiere mal |
| Boniato | Siempre cocido | Más calórico que otras verduras; crudo es difícil de digerir |
| Guisantes | Frescos o congelados, cocidos | Más calóricos; nunca en conserva con sal |
| Maíz | Solo los granos, cocidos | Los granos están bien; la mazorca es un peligro grave de obstrucción |
| Tomate | Solo maduro y en poca cantidad | Las hojas, los tallos y los tomates verdes contienen sustancias tóxicas |
| Berenjena | Cocida, poca cantidad | A algunos perros les sienta mal; mejor probar con muy poco |
| Champiñones de cultivo | Cocidos, sin condimentar | Los de supermercado no son tóxicos, pero es mejor no acostumbrarlo a comer setas (ver más abajo) |
Los perros suelen tragarse trozos de mazorca sin masticarlos, y la mazorca no se digiere: puede quedarse atascada en el intestino y requerir una operación urgente. En verano, en barbacoas y comidas al aire libre, guarda las mazorcas fuera de su alcance y tíralas en un cubo cerrado. Si sospechas que se ha comido una, llama al veterinario aunque parezca estar bien: los síntomas, como vómitos y falta de apetito, pueden tardar en aparecer.
Verduras prohibidas y tóxicas para los perros
Estas verduras y plantas deben quedar siempre fuera del plato de tu perro:
| Verdura | Por qué es peligrosa | Síntomas posibles |
|---|---|---|
| Cebolla, ajo, puerro, cebollino y chalota | Contienen compuestos que dañan los glóbulos rojos y pueden provocar anemia. El ajo es más potente que la cebolla | Debilidad, encías pálidas, orina oscura, vómitos; pueden aparecer días después |
| Setas silvestres | Algunas especies son mortales, y a menudo es imposible saber cuál ha comido | Vómitos, diarrea, babeo, temblores, fallo hepático |
| Patata cruda, verde o con brotes | Contiene solanina | Vómitos, diarrea, debilidad |
| Hojas, tallos y frutos verdes del tomate | Contienen alcaloides tóxicos | Molestias digestivas, debilidad |
| Hojas de ruibarbo | Mucho ácido oxálico | Vómitos, temblores, daño renal |
| Legumbres secas crudas (alubias, garbanzos) | Contienen lectinas tóxicas que solo se destruyen al cocerlas | Vómitos y diarrea |
| Aguacate | Mucha grasa, que puede provocar pancreatitis, y un hueso que causa obstrucciones | Vómitos, dolor abdominal |
El daño de la familia de la cebolla no desaparece al cocinarla, y el ajo y la cebolla en polvo, muy concentrados, son especialmente peligrosos. El efecto puede ser acumulativo: pequeñas cantidades a diario también pueden provocar anemia. Algunas razas japonesas, como el akita o el shiba inu, parecen más sensibles. Si tu perro ha comido una cantidad importante, llama a tu veterinario aunque no tenga síntomas.
Las setas merecen una mención especial en España. En otoño, temporada de setas, los paseos por el bosque y el campo pueden acabar en urgencias si el perro se come una seta silvestre. Si ves que ha comido alguna, llama inmediatamente al veterinario y, si puedes, lleva una foto o un trozo de la seta en una bolsa.
Cuidado con los platos de la cocina española
En España, el riesgo casi nunca es darle una cebolla cruda a un perro. El riesgo está en los platos: muchos de nuestros guisos y recetas más habituales llevan ajo, cebolla, sal, grasa o picante, aunque no se vean. Estos son los más traicioneros:
| Plato | Ingredientes problemáticos | Alternativa |
|---|---|---|
| Sofrito, pisto, escalivada | Cebolla, ajo, aceite, sal | Aparta un poco de calabacín o pimiento antes de cocinar el plato y cuécelo al vapor |
| Gazpacho y salmorejo | Ajo, a veces cebolla, sal, vinagre | Unos trocitos de pepino o pimiento crudo, sin aliñar |
| Tortilla de patatas | Cebolla (si la lleva), sal, aceite | Un trozo de patata cocida sin sal |
| Ensaladilla rusa | Mayonesa, sal, a veces encurtidos | Zanahoria y judías verdes cocidas, sin nada |
| Cocido, fabada, lentejas con chorizo | Chorizo, morcilla, tocino, ajo, pimentón, sal | Nada del plato; los embutidos son muy grasos y salados |
| Paella y arroces | Ajo, sal, caldo, huesos de pollo cocinados | Ninguna: los huesos cocinados se astillan |
| Caldos de brik y pastillas de caldo | Cebolla y ajo en polvo, mucha sal | Agua de cocer verduras sin sal |
| Patatas bravas y alioli | Picante, ajo, sal, grasa | Nada |
| Purés y potitos | Algunos llevan cebolla o ajo | Lee la etiqueta antes de darle una cucharada |
Si quieres compartir verduras con tu perro, aparta su ración antes de añadir sal, aceite, ajo o cebolla. Unas judías verdes o unos dados de calabacín cocidos al vapor mientras preparas la cena son el mejor premio que puedes darle de tu plato.
Cómo preparar las verduras para tu perro
- Lávalas bien para retirar tierra y restos de pesticidas. Pela las que tengan la piel dura o encerada.
- Retira las partes peligrosas: tallos duros, hebras del apio, semillas grandes, zonas verdes de la patata y hojas del tomate.
- Elige cruda o cocida. Las verduras blandas y acuosas, como el pepino, el calabacín o el pimiento, pueden darse crudas. Las duras o con almidón, como la patata, el boniato, la calabaza o el brócoli, mejor cocidas.
- Cocina sin nada: al vapor o hervidas en agua sin sal. Nada de aceite, mantequilla, ajo, cebolla ni especias.
- Corta al tamaño adecuado para tu perro (lo vemos en el siguiente apartado).
- Deja que se enfríen antes de dárselas.
- Introduce una verdura nueva cada vez, en poca cantidad, y observa sus heces durante un par de días.
Una idea para el verano: congela dados de pepino, calabacín o zanahoria cocida, o rellena un juguete de goma con puré de calabaza y congélalo. Es un premio refrescante y una actividad que lo mantendrá ocupado un buen rato.
El tamaño de los trozos según tu perro
Muchos atragantamientos y obstrucciones se deben a trozos demasiado grandes, sobre todo en perros que comen con ansia y tragan sin masticar. Adapta el corte al tamaño de tu perro:
Un truco para los perros glotones: ralla la verdura y mézclala con su comida, o métela en un juguete dispensador. Así no puede tragársela de golpe.
Mitos y verdades sobre las verduras
| Lo que se dice | Lo que hay de verdad |
|---|---|
| «La zanahoria cruda le limpia los dientes» | Masticar algo crujiente ayuda un poco, pero no sustituye al cepillado. Te lo explicamos en nuestra guía de pasta de dientes para perros. |
| «Las judías verdes sirven para que adelgace» | Pueden sustituir parte de los premios y dar sensación de saciedad, pero sustituir mucha comida por judías desequilibra la dieta. Un plan de pérdida de peso debe hacerse con el veterinario. |
| «La calabaza le quita los parásitos» | No hay pruebas de que las pipas de calabaza desparasiten a los perros. Usa los antiparasitarios que indique el veterinario. |
| «Un poco de ajo lo protege de las pulgas» | Falso y peligroso: el ajo es tóxico para los perros y no protege contra pulgas ni garrapatas. |
| «La calabaza lo ayuda con la diarrea» | Su fibra puede ayudar a mejorar la consistencia de las heces en casos leves, pero una diarrea que dura más de un día, con sangre o con vómitos, necesita veterinario. |
| «Los perros no deben comer verduras porque son carnívoros» | Pueden comerlas sin problema como complemento. Lo que no deben es basar su dieta en ellas sin un plan nutricional diseñado por un profesional. |
Casos especiales: cuándo consultar antes
- Cachorros: su estómago es más sensible y necesitan todas las calorías de su comida de crecimiento. Si les das verduras, que sean trocitos muy pequeños y en muy poca cantidad.
- Perros mayores: las verduras cocidas y blandas son más fáciles de masticar si tienen problemas dentales.
- Cálculos de oxalato: evita las espinacas, las acelgas y la remolacha, y consulta qué otras verduras limitar.
- Enfermedad renal: algunas verduras aportan potasio o fósforo; tu veterinario te dirá cuáles encajan con su dieta.
- Diabetes: limita las verduras con almidón, como la patata, el boniato, el maíz o los guisantes, y comenta cualquier cambio con el veterinario.
- Pancreatitis: la verdura en sí no es el problema, sino el aceite o la mantequilla con que se cocina. Siempre sin grasa.
- Alergias y dieta de eliminación: cualquier alimento nuevo, también una verdura, puede estropear la prueba. No le des nada fuera de la dieta que te haya indicado el veterinario. Lo explicamos en nuestra guía de pienso hipoalergénico para perros.
- Sobrepeso: las verduras bajas en calorías son un sustituto perfecto de los premios comerciales, siempre dentro de un plan.
Verduras congeladas, en conserva y purés
- Congeladas: las bolsas de verdura congelada sin nada más, como judías verdes, guisantes o brócoli, son una opción cómoda. Cuécelas antes de dárselas. Evita las mezclas preparadas con salsas o condimentos.
- En conserva: suelen llevar mucha sal. Elige solo las que indican «sin sal añadida» y acláralas bien.
- Purés y cremas: los purés caseros sin sal ni cebolla están bien; las cremas comerciales y muchos potitos llevan cebolla, ajo, nata o sal.
- Verduras deshidratadas para perros: algunas marcas venden mezclas de verduras para añadir a la comida; lee la etiqueta y comprueba que no lleven ajo, cebolla ni sal.
¿Y una dieta casera o vegetariana para perros?
Dar algunas verduras como complemento es una cosa, y basar la dieta del perro en ellas es otra muy distinta. Una dieta casera, con o sin carne, puede ser una buena opción, pero solo si está formulada para que sea completa. Las dietas caseras improvisadas suelen tener carencias de calcio, vitaminas o ácidos grasos esenciales, y en las vegetarianas el riesgo de errores es todavía mayor.
Si quieres cocinar para tu perro, hazlo con una receta diseñada por un veterinario nutricionista, o combina la comida casera con un alimento completo. Te contamos cómo hacerlo en nuestra guía de comida natural cocinada para perros y, si prefieres un pienso, en cómo elegir el mejor pienso para tu perro.
Qué hacer si tu perro come una verdura tóxica
- Retira lo que quede a su alcance y calcula, si puedes, cuánto ha comido y cuándo.
- Llama al veterinario o a un servicio de urgencias veterinarias, aunque tu perro parezca estar bien. Con la cebolla y el ajo, los síntomas pueden tardar días.
- No le provoques el vómito por tu cuenta ni le des sal, aceite ni leche: pueden empeorar la situación.
- Lleva el envase, la receta o un trozo de lo que ha comido, sobre todo si es una seta.
- Vigila los síntomas: vómitos, diarrea, babeo, debilidad, encías pálidas, orina oscura, temblores o convulsiones.
Errores frecuentes al dar verduras a los perros
- Darle restos de nuestros platos, con sal, aceite, ajo o cebolla.
- Usar caldos de brik o pastillas de caldo para dar sabor a su comida.
- Darle trozos demasiado grandes o mazorcas de maíz.
- Pasarse de cantidad y provocar gases o diarrea.
- Introducir varias verduras nuevas a la vez, sin saber cuál le sienta mal.
- Creer que la verdura sustituye a una dieta completa.
- Usar ajo como antiparasitario natural.
- Dejarle comer setas en los paseos de otoño.
Preguntas frecuentes
¿Qué verduras son buenas para los perros?
La zanahoria, el calabacín, el pepino, las judías verdes, la calabaza cocida, el pimiento (no picante), la lechuga y el apio son seguras para la mayoría de los perros, bien lavadas, cortadas a su tamaño y sin sal, aceite ni condimentos.
¿Qué verduras no pueden comer los perros?
Nunca la cebolla, el ajo, el puerro, el cebollino ni la chalota, tampoco cocinados o en polvo. Tampoco setas silvestres, patata cruda o verde, hojas y frutos verdes del tomate, hojas de ruibarbo, legumbres secas crudas ni aguacate.
¿Pueden comer zanahoria cruda los perros?
Sí. Es un premio crujiente y bajo en calorías. Córtala según su tamaño: rallada o en rodajas finas para perros mini y en bastones para perros grandes, y nunca entera si tu perro traga sin masticar.
¿El brócoli es bueno para los perros?
En pequeñas cantidades y cocido, sí. En exceso puede irritar el estómago y producir gases, y el tallo entero puede provocar atragantamientos.
¿Pueden comer patata los perros?
Solo cocida, sin piel, sin partes verdes y sin sal. La piel, las partes verdes y los brotes concentran solanina, que es tóxica y no desaparece al cocinar. Las patatas fritas y las bravas no son adecuadas.
¿Cuánta verdura puedo darle a mi perro al día?
Los premios del día, verduras incluidas, no deberían superar el 10 % de sus calorías diarias. Para un perro de 10 kg, eso son unas 60 kcal, por ejemplo unos 150 g de zanahoria como máximo. Empieza con mucho menos y aumenta poco a poco.
¿Puedo darle a mi perro las verduras de mi comida?
Solo si las apartas antes de añadir sal, aceite, ajo, cebolla o especias. Platos como el sofrito, el gazpacho, el pisto o la tortilla con cebolla no son adecuados para perros.
Mi perro ha comido cebolla, ¿qué hago?
Llama a tu veterinario o a un servicio de urgencias veterinarias, aunque parezca estar bien, porque los síntomas de anemia pueden tardar días en aparecer. No le provoques el vómito por tu cuenta.
Lista de comprobación
- Doy verduras de la lista segura, bien lavadas y sin condimentos.
- Las verduras con almidón, como la patata o el boniato, siempre cocidas.
- Nunca cebolla, ajo, puerro, cebollino ni chalota, tampoco en polvo ni en guisos.
- Corto los trozos según el tamaño de mi perro y su forma de comer.
- Los premios, verduras incluidas, no superan el 10 % de sus calorías diarias.
- Introduzco una verdura nueva cada vez y observo cómo le sienta.
- Aparto su ración antes de añadir sal, aceite o condimentos.
- Guardo las mazorcas y los restos de comida en un cubo cerrado.
Fuentes, imágenes y método editorial
Esta guía resume fuentes publicadas y criterios de cuidado reconocidos. No recoge pruebas propias de Patify, ensayos de productos ni exploraciones veterinarias. Revisión de fuentes: 14 de octubre de 2026.
- WSAVA Global Nutrition Guidelines y herramientas de nutrición para propietarios
- ASPCA Animal Poison Control: alimentos y plantas tóxicos para perros
- Axelsson E. et al. The genomic signature of dog domestication reveals adaptation to a starch-rich diet. Nature (2013)
- Salgado B. S. et al. Allium species poisoning in dogs and cats. Journal of Venomous Animals and Toxins including Tropical Diseases (2011)
- MSD Veterinary Manual: intoxicaciones alimentarias en pequeños animales
Imagen de portada: foto de Amar Preciado en Pexels, publicada bajo la licencia de Pexels. Es una imagen ilustrativa, no una observación propia de Patify. Los gráficos del artículo son ilustraciones originales de Patify.



