Jaula para periquitos: tamaño, forma y cómo montarla

Elegir bien la jaula para periquitos es fundamental para su bienestar. Los periquitos son aves muy activas, que en libertad recorren grandes distancias volando en bandadas, y en casa pasan la mayor parte del tiempo dentro de su jaula. Si es pequeña, mal diseñada o está en un mal sitio, el periquito se aburre, hace poco ejercicio y puede desarrollar problemas de salud y de comportamiento.
En esta guía te explicamos qué tamaño debe tener la jaula, qué forma es la mejor, qué separación de barrotes es segura, qué materiales evitar, cómo colocar las perchas, los comederos y los juguetes, dónde ponerla en casa, cómo limpiarla y por qué el vuelo libre diario y la compañía de otro periquito son tan importantes como la jaula.
- La jaula debe ser más larga que alta: los periquitos vuelan en horizontal. Para una pareja, como mínimo orientativo, unos 80–100 cm de largo, y cuanto más, mejor.
- La separación entre barrotes no debe superar 1–1,2 cm, para que el periquito no pueda meter la cabeza.
- Evita las jaulas redondas, las muy altas y estrechas y las de metales que puedan soltar zinc o plomo.
- Usa perchas naturales de distintos grosores, evita las de lija y no pongas perchas encima de la comida y el agua.
- Además de la jaula, necesita vuelo libre cada día en una habitación segura y la compañía de otro periquito.
Por qué la jaula es tan importante
El periquito común, o periquito australiano, vive en libertad en las zonas áridas de Australia, donde vuela largas distancias cada día en busca de agua y semillas. Su cuerpo está hecho para volar: tiene unos músculos del pecho potentes y un metabolismo muy rápido. En casa, la jaula es su territorio, su refugio y, durante muchas horas, su única oportunidad de moverse.
Una jaula pequeña o con una forma inadecuada impide que vuele, aunque solo sea de una percha a otra. Con el tiempo, la falta de ejercicio favorece el sobrepeso, uno de los problemas más frecuentes en los periquitos de compañía, y algunas enfermedades asociadas, como los lipomas. Y el aburrimiento puede causar conductas como arrancarse las plumas, gritar en exceso o mostrarse apático.
Qué tamaño debe tener la jaula
En España no hay unas medidas mínimas fijadas por ley para las jaulas de periquitos de compañía, y las recomendaciones varían según la fuente. Pero todas coinciden en la idea principal: cuanto más grande, mejor, y lo más importante es el largo, porque es el espacio que permite volar.
| Número de periquitos | Mínimo orientativo (largo × fondo × alto) | Recomendable |
|---|---|---|
| Una pareja | ≈ 80 × 50 × 50 cm | 100 cm de largo o más, o una pajarera de interior |
| Tres o cuatro | ≈ 100–120 × 50 × 60 cm | Una pajarera grande |
| Grupos mayores | Pajarera de interior o exterior, con espacio de vuelo real | |
Estos mínimos dan por hecho que los periquitos salen a volar fuera de la jaula varias horas al día, y varias organizaciones europeas de bienestar animal recomiendan 100 cm de largo o más para una pareja. Si el periquito solo sale de la jaula un rato al día, o nunca, el espacio debe ser mucho más amplio, del tamaño de una pajarera.
Muchas de las jaulas que se venden con la etiqueta «para periquitos» o «para pájaros pequeños» miden 40 o 50 cm de largo. Pueden servir como jaula de transporte o para una estancia corta, pero no como alojamiento permanente, ni siquiera para un solo periquito.
La forma: mejor alargada que alta
Los periquitos vuelan en horizontal, de un punto a otro, y no en vertical. Por eso una jaula alta y estrecha, aunque tenga el mismo volumen que una alargada, les sirve de mucho menos.
- Rectangular y alargada: la mejor opción. Permite colocar perchas en los extremos y volar entre ellas.
- Alta y estrecha: desaprovecha el espacio. El periquito tiende a quedarse en la parte alta y apenas vuela.
- Redonda: desaconsejada. No tiene esquinas donde refugiarse, el espacio útil es menor y a muchos pájaros les resulta inquietante.
- Con techo plano: mejor que los techos en forma de pagoda o de cúpula, que ocupan altura sin aportar espacio útil.
Barrotes: separación y orientación
La separación entre barrotes es una cuestión de seguridad. Si es demasiado grande, el periquito puede meter la cabeza entre ellos y quedarse atrapado o herirse. Para un periquito, lo recomendable es una separación de no más de 1–1,2 cm. Las jaulas para aves más grandes, como ninfas o loros, suelen tener barrotes más separados y no son seguras para un periquito.
Los barrotes horizontales, al menos en dos de los lados, son una ventaja: los periquitos trepan con el pico y las patas, y en los barrotes horizontales pueden hacerlo con facilidad, lo que también les sirve de ejercicio.
Materiales: qué evitar
Los periquitos pasan mucho tiempo mordisqueando los barrotes con el pico, así que el material de la jaula importa:
- Acero inoxidable: la opción más segura y duradera, aunque más cara.
- Metal con pintura en polvo de buena calidad: habitual y seguro si el recubrimiento es resistente y no se descascarilla.
- Metales galvanizados o con zinc: el zinc puede soltarse de los barrotes, sobre todo en las jaulas nuevas o de mala calidad, y causar intoxicaciones si el pájaro lo ingiere.
- Jaulas antiguas o pintadas: la pintura vieja puede contener plomo, muy tóxico para las aves.
- Madera: las jaulas de madera son difíciles de limpiar y desinfectar y el periquito las roe; las perchas de madera natural, en cambio, son recomendables.
Si notas que tu periquito está apático, vomita, tiene diarrea o muestra problemas de coordinación y su jaula es antigua o de dudosa calidad, coméntaselo al veterinario de aves: la intoxicación por metales pesados es una de las causas posibles.
Perchas: la clave para sus patas
Un periquito pasa casi toda su vida sobre las patas, y unas perchas inadecuadas pueden causarle problemas como la pododermatitis, una inflamación de la planta de las patas.
- Usa ramas naturales de árboles no tóxicos y sin tratar, como manzano, peral, sauce o avellano, bien lavadas.
- Combina distintos grosores, aproximadamente de 1 a 2 cm, para que sus patas trabajen en posiciones variadas.
- Evita las perchas recubiertas de lija, que irritan la piel de las patas, y no uses solo perchas de plástico lisas y del mismo grosor.
- Colócalas en los extremos de la jaula, a distintas alturas, dejando el centro libre para volar.
- No pongas perchas encima de los comederos y bebederos, para que no se ensucien con excrementos.
- No llenes la jaula de perchas: dos o tres bien colocadas son mejores que muchas que impidan volar.
Comederos, bebederos y otros accesorios
| Elemento | Para qué sirve | Consejo |
|---|---|---|
| Comederos | Pienso, semillas y verdura | Al menos dos, de acero inoxidable o cerámica, fáciles de lavar |
| Bebedero | Agua fresca | Cambia el agua a diario y lávalo a menudo; revisa que funcione |
| Bañera | Cuidado de las plumas | Muchos periquitos disfrutan bañándose; ofrécela varias veces por semana |
| Juguetes | Entretenimiento y ejercicio | De materiales seguros, para morder, trepar y manipular; rótalos |
| Hueso de sepia o bloque mineral | Aporte de calcio | Útil como complemento; consulta su dieta en nuestra guía de alimentación |
| Fondo de papel | Recoger excrementos y restos | Papel sin tintas o papel de cocina; evita la arena perfumada y los papeles de lija |
Sobre la alimentación, te explicamos qué proporción de pienso, verdura, semillas y fruta conviene en nuestra guía de qué comen los periquitos.
Muchos periquitos que viven solos se obsesionan con su reflejo, le dan de comer o lo cortejan, lo que puede causar conductas repetitivas. Un espejo no sustituye a un compañero. Si tu periquito vive solo, lo mejor es buscarle la compañía de otro periquito.
Dónde colocar la jaula
- Lejos de la cocina. Los gases de las sartenes antiadherentes sobrecalentadas, el humo y los aerosoles pueden ser mortales para las aves, cuyo sistema respiratorio es muy sensible. Te lo explicamos en la guía de alimentación del periquito.
- Sin sol directo durante las horas de calor, pero en una habitación con luz natural.
- Sin corrientes de aire, lejos de ventanas abiertas, puertas exteriores y aparatos de aire acondicionado.
- Apoyada en una pared por al menos un lado, para que el periquito se sienta protegido.
- A la altura de los ojos de una persona o algo más baja, no en el suelo.
- En una zona con vida familiar, pero tranquila, sin ruidos fuertes constantes.
- Lejos de humo de tabaco, ambientadores, velas perfumadas y productos de limpieza en aerosol.
- Fuera del alcance de gatos y perros, que pueden estresarlo aunque no lleguen a tocarlo.
Los periquitos necesitan unas 10–12 horas de oscuridad y tranquilidad por la noche. Si la habitación tiene luz o ruido hasta tarde, cubrir parcialmente la jaula con una tela transpirable puede ayudar, dejando siempre ventilación.
Cómo montar la jaula paso a paso
- Elige el sitio antes de comprarla y mide el espacio disponible, teniendo en cuenta que necesitarás acceder a la puerta y a la bandeja.
- Lava la jaula nueva con agua y jabón suave, aclárala y sécala bien antes de usarla.
- Coloca dos perchas naturales en los extremos, a una altura parecida, para que el periquito pueda volar de una a otra.
- Añade una tercera percha de otro grosor o un columpio, sin cerrar el espacio de vuelo central.
- Coloca los comederos y el bebedero cerca de las perchas, pero no debajo de ellas.
- Cuelga dos o tres juguetes en los laterales, no en el centro.
- Pon papel en la bandeja y comprueba que la puerta cierra bien; muchos periquitos aprenden a abrir las puertas sencillas.
- Deja que se adapte unos días antes de cambiar nada más.
Temperatura y luz
Los periquitos toleran bastante bien las temperaturas habituales de una casa, pero no los cambios bruscos, las corrientes ni el calor intenso. En verano, una jaula al sol o en una habitación muy calurosa puede causar un golpe de calor: el periquito jadea con el pico abierto, separa las alas del cuerpo y se muestra apático. Mantén la jaula en la zona más fresca de la casa en los días de calor y ofrécele agua fresca y un baño.
La luz natural es importante para su bienestar, pero a través de un cristal pierde parte de sus beneficios, y en la jaula siempre debe haber una zona de sombra. Respeta además su ritmo de día y noche: un periquito que pasa muchas horas con luz artificial y ruido hasta tarde duerme mal, y eso puede afectar a su comportamiento y a sus hormonas.
Señales de que la jaula no es adecuada
- Apenas se mueve y pasa casi todo el día en la misma percha.
- Se golpea las alas con los barrotes al intentar volar.
- Muerde los barrotes de forma insistente o se arranca las plumas.
- Grita en exceso o, al contrario, está muy apagado.
- Gana peso sin que haya cambiado su dieta.
Si notas alguno de estos cambios, revisa el tamaño de la jaula, el tiempo de vuelo libre y la compañía, y consulta con un veterinario de aves para descartar una enfermedad.
Vuelo libre: imprescindible cada día
Incluso la mejor jaula se queda pequeña para un ave que en libertad vuela kilómetros. Por eso los veterinarios de aves recomiendan que el periquito salga a volar todos los días, en una habitación segura y bajo vigilancia. Antes de abrir la jaula:
- Cierra puertas y ventanas, y baja las persianas o corre las cortinas si hay grandes cristales.
- Apaga los ventiladores de techo y de pie.
- Retira los peligros: vasos de agua, cazuelas, plantas tóxicas, cables al alcance y huecos detrás de los muebles.
- Saca a otros animales de la habitación.
- Vigila siempre, y no dejes la cocina ni el fuego encendidos cerca.
- Enséñale a volver a la jaula con su comida favorita o con una rutina diaria.
Recortar las plumas de las alas para que no vuele es una práctica que hoy desaconsejan muchos veterinarios de aves, salvo por motivos concretos de seguridad y con criterio veterinario: el vuelo es su principal forma de ejercicio y de escapar del peligro.
Compañía: mejor en pareja
Los periquitos son aves muy sociales que en libertad viven en bandadas. Un periquito solo, aunque reciba mucha atención, pasa muchas horas sin nadie de su especie con quien comunicarse. Por eso lo recomendable es tenerlos al menos en pareja, y en algunos países, como Suiza, la normativa de protección animal exige que las aves sociales como los periquitos tengan contacto con otras de su especie.
Si tienes un periquito y quieres darle un compañero, haz una cuarentena del nuevo pájaro en otra habitación durante varias semanas, pide una revisión veterinaria y preséntalos poco a poco. Recuerda que una pareja necesita una jaula más grande, con al menos dos comederos y suficientes perchas. Si estás pensando en otras especies, te explicamos sus necesidades en nuestras guías de la ninfa o carolina y de los agapornis.
Limpieza y mantenimiento
| Frecuencia | Tareas |
|---|---|
| A diario | Cambiar el agua y lavar el bebedero; retirar la verdura y la fruta que no ha comido; cambiar el papel del fondo; revisar los excrementos |
| Cada semana | Lavar los comederos, las perchas y los juguetes con agua caliente y jabón suave; limpiar la bandeja |
| Cada mes | Limpieza a fondo de toda la jaula; revisar el estado de los barrotes, la pintura y los juguetes, y cambiar las perchas estropeadas |
Aclara muy bien cualquier producto de limpieza y deja secar antes de volver a meter al periquito. No uses productos en aerosol cerca de él. Revisar los excrementos cada día es también una forma sencilla de vigilar su salud: un cambio de color, de consistencia o de cantidad puede ser una señal de enfermedad.
¿Jaula o pajarera?
Si tienes espacio, una pajarera de interior, una jaula muy grande en la que las aves pueden volar de verdad, es la mejor opción, sobre todo para grupos de periquitos. Las pajareras de exterior pueden ser una buena alternativa en zonas de clima suave, siempre que tengan una parte cubierta y resguardada del viento y de la lluvia, sombra en verano, protección frente a depredadores como gatos, ratas y aves rapaces, y una malla fina que impida la entrada de ratones y gorriones, que pueden transmitir enfermedades. En gran parte de España, el calor del verano y el frío de algunas noches de invierno obligan a tomar precauciones.
Errores frecuentes
- Comprar una jaula pequeña de tienda como alojamiento permanente.
- Elegir una jaula redonda o alta y estrecha.
- Usar una jaula para aves grandes, con barrotes demasiado separados.
- Poner perchas de lija o todas del mismo grosor.
- Llenar la jaula de perchas y juguetes hasta impedir el vuelo.
- Colocar la jaula en la cocina, al sol o en una corriente de aire.
- Tener un solo periquito con un espejo como «compañía».
- No dejarlo volar fuera de la jaula.
- Usar jaulas antiguas con pintura que se descascarilla.
- Usar aerosoles, ambientadores o velas perfumadas cerca de él.
Preguntas frecuentes
¿Qué tamaño debe tener una jaula para dos periquitos?
Como mínimo orientativo, unos 80 × 50 × 50 cm, aunque lo recomendable es 100 cm de largo o más. Lo más importante es el largo, porque los periquitos vuelan en horizontal.
¿Qué separación de barrotes necesita un periquito?
No más de 1–1,2 cm, para que no pueda meter la cabeza entre ellos. Las jaulas para aves más grandes suelen tener barrotes demasiado separados.
¿Son buenas las jaulas redondas para periquitos?
No se recomiendan. No tienen esquinas donde refugiarse y el espacio útil para volar es menor. Es mejor una jaula rectangular y alargada.
¿Dónde pongo la jaula del periquito?
En una habitación con vida familiar pero tranquila, lejos de la cocina, del sol directo, de las corrientes de aire y del humo, apoyada en una pared y a la altura de los ojos de una persona o algo más baja.
¿Cuánto tiempo debe volar fuera de la jaula un periquito?
Lo ideal es que vuele libre todos los días, durante el mayor tiempo posible, en una habitación segura y con vigilancia. Cuanto menos tiempo salga, más grande debe ser su jaula.
¿Puede vivir un periquito solo?
No se recomienda. Los periquitos son aves muy sociales y viven mejor al menos en pareja. Un espejo no sustituye a un compañero de su especie.
¿Qué perchas son mejores para un periquito?
Ramas naturales de árboles no tóxicos y sin tratar, de distintos grosores. Evita las perchas recubiertas de lija y las de plástico liso del mismo grosor.
¿Cada cuánto se limpia la jaula de un periquito?
Cambia el agua y el papel del fondo a diario, lava comederos, perchas y juguetes cada semana y haz una limpieza a fondo de toda la jaula cada mes.
Lista de comprobación
- La jaula es rectangular, más larga que alta, y mide al menos 80–100 cm de largo para una pareja.
- La separación entre barrotes no supera 1–1,2 cm.
- Es de acero inoxidable o de metal con un recubrimiento resistente, sin pintura vieja.
- Tiene perchas naturales de distintos grosores en los extremos, y el centro está libre para volar.
- Los comederos y el bebedero no están debajo de las perchas, y cambio el agua a diario.
- Está lejos de la cocina, del sol directo, de las corrientes y del humo.
- Mi periquito vuela fuera de la jaula cada día en una habitación segura.
- Vive con al menos otro periquito.
- Limpio el fondo a diario y la jaula a fondo cada mes.
Fuentes, imágenes y método editorial
Esta guía resume fuentes publicadas y criterios de cuidado reconocidos. No recoge pruebas propias de Patify, ensayos de productos ni exploraciones veterinarias. Revisión de fuentes: 16 de octubre de 2026.
- Harrison G. J., Lightfoot T. L. (eds.). Clinical Avian Medicine. Spix Publishing (2006)
- Chitty J., Monks D. (eds.). BSAVA Manual of Avian Practice. British Small Animal Veterinary Association (2018)
- Tierärztliche Vereinigung für Tierschutz (TVT): fichas sobre la tenencia de periquitos
- RSPCA: cuidados de los periquitos
- Ordenanza suiza de protección animal (Tierschutzverordnung, TSchV, 2008), art. 13: contacto social con animales de la misma especie
Imagen de portada: foto de Surja Raj en Pexels, publicada bajo la licencia de Pexels. Es una imagen ilustrativa, no una observación propia de Patify. Los gráficos del artículo son ilustraciones originales de Patify.



